La esclerosis de varices es una gesto terapéutico, luego deben tratarse obligatoriamente  aquellos pacientes que padecen una enfermedad de las venas. Es decir como hemos explicado en otra entrada, deben tratarse indudablemente las insuficiencias venosas,  o sea los estadios C3 a C6 ambos inclusive. Estas se tratarán con esclerosis siempre que no exista una contraindicación, como las que describimos en otra entrada. El tamaño de la vena y fundamentalmente la incompetencia de una de las uniones entre el sistema  superficial y el profundo, o zonas próximas a esta unión, son criterios que pueden considerar otro gesto terapéutico , como es la ablación por laser, radiofrecuencia o quirúrgica.

En la Insuficiencia venosa, antes de tomar una decisión terapéutica, debe considerarse otro elemento de la clasificación CEAP , como es la etología (E). En efecto la etología de las varices que presenta un paciente constituye uno de los mas importantes criterios a valorar. La formación de una variz puede deberse a un trastorno congénito (Ec), a causas desconocidas o primarias (Ep) en la gran la mayoría de las veces , o bien ser secundarias a otro proceso , en particular , cuando aparecen después de una trombosis venosa (Es).

En esta última situación, debe realizarse previamente una valoración hemodinámica del comportamiento de las varices en relación a las alteraciones que se han producido en las venas antes de tomar una decisión terapéutica, estas alteraciones son de dos tipos o bien una obstrucción (Po) o la existencia de un reflujo (Pr). Como vemos esta consideración , permite una subclasificación que   constituye la P (Physiopathology) de la clasificación CEAP, y nos condicionará si puede realizarse una esclerosis y la estrategia a utilizar.

En el caso que exista un trastorno de las venas sin insuficiencia venosa, debe explicarse muy bien a quien lo presenta, si se halla en un estadio C2, que puede optarse por dos enfoques , o bien tratar con esclerosis sus venas dilatadas y varicosas o realizar un seguimiento anual para ver si se produce una insuficiencia venosa.

En el primer caso serán factores que apoyan realizar este tratamiento la existencia de un estadio C2S , es decir la presencia de síntomas. Es muy probable que el tratamiento esclerosante mejore y hasta termine con la presencia de estas molestias que subjetivamente se sufren.

También son criterios que indican la necesidad de realizar un tratamiento esclerosante en personas que presentan un estadio C2, la complicación de estas varices en forma de varicoflebitis o rotura de una zona de ellas, que ha necesitado de un gesto reparador.

Debe conocerse que estas varices no mejoraran nunca de forma espontánea, sino que por el contrario, al igual que sucede con un árbol, crecerán y se expandirán. Por ello otro criterio, aunque discutible, a favor de tratar  estas dilataciones varicosas sería cuando se pretende evitar su progresiva expansión.

Aquellas personas que presentan un trastorno de las venas , limitado a un estadio C1, es decir la afectación varicosa de venas de menos de 3 mm de diámetro,  es aconsejable la practica de esclerosis cuando el estadio es del tipo C1S, ya que en muchas ocasiones mejoraran sus síntomas. En todo caso, siempre debe realizarse una exploración eco-doppler, para asegurarse de que nos hallamos ante un estadio C1 y no un C2.

Por supuesto que cuando alguien que presenta una varices sin insuficiencia venosa asociada, que estéticamente le molestan y pueden llegar a producirle hasta un rechazo psicológico de esta zona de su cuerpo incluso disminuyendo su autoestima, es aconsejable la practica de su supresión mediante esclerosis, pero siempre que se expliquen al paciente pormenorizada y extensamente los posible efectos adversos que la esclerosis puede ocasionar, desde los mas frecuentes a los mas raros, lo mismo que hoy es obligatorio en las fichas terapéuticas que se incluyen con los fármacos.