Como todo proceder medico, un tratamiento escleroterapico requiere : un diagnóstico preciso dentro del estado de salud de quien nos consulta y posteriormente la aplicación de la mejor terapia para el caso concreto, considerando sus ventajas e inconvenientes.

Para la realización del diagnóstico y evaluación de quienes presentan un  trastorno de las venas  es fundamental adaptarse a la clasificación CEAP:

C : En primer lugar evaluaremos la gravedad del proceso que afecta al sujeto de estudio. Si existe una simple alteración en sus venas o bien se halla afecto de una Insuficiencia Venosa , lo que nos permite discernir entre una simple alteración morfológica de las venas o bien presenta una enfermedad que necesita invariablemente ser tratada, ya que en este caso la disfunción venosa afecta otros órganos , fundamentalmente la piel y tejidos blandos que son drenados por la vena alterada.

En medicina se distingue entre signos o síntomas. Los signos son alteraciones objetivables por cualquier método, mientras que los síntomas son aquellas molestias que experimenta un paciente y por lo tanto trastornos subjetivos.

Los signos no solo se detectan por la simple inspección ocular , sino que pueden objetivarse por exploraciones médicas, siendo la mas usual la que utiliza el poder de los ultrasonidos para detectar alteraciones morfológicas en vena,s que no se pueden detectar visualmente, o trastornos de su función que se objetivan mediante la aplicación del efecto doppler. Pero no debe olvidarse que algunas exploraciones, actualmente poco utilizadas, permite detectar alteraciones funcionales importantes, como se detectan todavía con técnicas pletismográficas, consistentes en detectar variaciones de volumen provocadas por un mal funcionamiento del sistema venoso, hoy día este tipo de exploración se limita a   la fotopletismografia, que detecta variaciones patológicas de revascularización del tejido subcutáneo y la neumopletismografia , que detecta variaciones del volumen de toda una extremidad, cuando esta se pone en funcionamiento.

Pero de todas las exploraciones citadas, es fundamental la exploración ecográfica acoplada a la exploración doppler, para evaluar el estado morfológico del sistema venoso superficial y su funcionalismo cuando se fuerza el flujo de sangre que fluye dentro del mismo, observándose como se distribuye la sangre dentro del árbol venoso.

Pero debemos precisar que estas exploraciones no influyen en la primera fase de la clasificación CEAP, es decir que la C solo se limita a trastornos venosos que pueden objetivarse con la simple inspección visual.

Debemos evaluar ahora los síntomas que presenta el paciente, cuando los presenta y como los sufre. No existe un síntoma especifico de una alteración venosa. Estos pueden ser causados por otras patologías, por ello debemos considerarlos en su conjunto y tener en cuenta las situaciones en que se agravan o que los mejoran. Así los síntomas provocados por los trastornos venosos empeoran con el calor , la posición en bipedestación   y en durante el verano  y mejoran con el frío , la postura decubito y fundamentalmente cuando se aplica una compresión sobre la extremidad (media)

E: Una vez observada la magnitud del trastorno venoso, el segundo paso consiste en etiquetar cual es la etología que ha producido este proceso. hay que distinguir si estos trastornos se producían por un fallo congénito de desarrollo del sistema venoso (Ec) o bien han producido secundariamente a otros procesos que han afectado las venas, en un momento puntual alterando definitivamente su función, como sucede en los trastornos que aparecen tras una trombosis venosa o un traumatismo sobre ellas. En este caso etiquetaremos el trastorno como secundario o Es. Cuando no podemos discernir si el trastorno venoso es congénito o secundario , diremos que se trata de un trastorno primitivo o primario y entonces, etiquetamos este proceso como Ep.

A:En este punto precisamos la extensión que tiene el trastorno venoso, según afecte el sistema venoso superficial o afecte además el sistema venoso profundo.

P: Finalmente según sea el proceso fisiopatológico que ha producido el trastorno objetivable , hablaremos de que se ha producido por una obstrucción en el trayecto de una vena (Po) o bien se trata de una incapacidad de mantener el flujo en dirección del corazón y permitir que este refluya hacia atrás, casi siempre por un mal funcionamiento de las válvulas venosas, etiquetaremos el proceso como Pr.

Pero además de la correcta clasificación CEAP son necesarios otro datos que debemos considerar. En primer lugar la edad y el sexo. En el caso de la mujer hay que tener en cuenta la relación del trastorno de las venas con los ritmos hormonales que se producen en edad fértil o su aparición tras un embarazo. Si se halla embarazada o bien en periodo de lactancia. Si existen síntomas de congestión pelvica asociados a su trastorno venoso.

En todos los casos habrá que considerar la existencia de sobrepeso y la edad de los portadores del trastorno venoso. La antiguedad del proceso y como este ha evolucionado , los factores o tratamientos  que lo modifican  o han modificado.

Deberá considerarse la existencia de enfermedades concurrentes , sobretodo alteraciones cardíaca , neurológicas, endocrinas y dermatológicas. Existencia de cáncer en tratamiento hormonal. La posibilidad de deambulación que tiene el paciente. Pero es fundamental averiguar si existen alergias y sobretodo si existen antecedentes de crisis migrañosas con aura (sensaciones que se presentan inmediatamente antes de la crisis migrañosa), se ha observado una asociación de migraña con aura y persistencia de foramen ovale cardíaco, lo que debe tenerse en cuenta cuando quiere aplicarse una esclerosis con espuma, ya que esta puede alcanzar el sistema arterial, y ser causa de graves consecuencias .

Consideraremos también tratamientos concomitantes así como la actividad física que regularmente se realiza y las actitudes posturales en relación con el trabajo que se realiza.

La existencia de un episodio trombótico no contraindica un tratamiento esclerosante , pero lo hace de mayor riesgo , debiendo tomarse medidas según haya sido la gravedad del mismo.

Debe averiguarse si existen antecedentes trombóticos en la familia y si existen estados de hipercoagulabilidad en familiares directos.

La exploración física es el siguiente paso en el proceso de evaluación . Primero se hará en posición tendido, evaluando el pulso y realizando una auscultación cardíaca, palpamos el abdomen e ingles, es una buena conducta realizar una toma de presión, y posteriormente  buscaremos alguna alteración que no hayamos detectado en el interrogatorio. Es importante inspeccionar la piel y el funcionamiento de las articulaciones de las extremidades inferiores. Palpar los pulsos en los pies , las arterias tibial posterior ( detrás del tobillo)  y  pedia ( encima del pie). Si no las palpasemos correctamente, las detectaremos con un doppler continuo y evaluaremos las características del pulso, solo si aun creemos que existen anomalías realizaremos una determinación de las presiones  parciales. Evaluaremos la existencia de corona flebectatica en tobillos ( variculas dispersas en forma d abanico o red en zona posterior de los tobillos) indican un grado de insuficiencia venosa. Es aconsejable explorar con el sujeto tendido o semincorporado, mediante eco-doppler el sistema venoso profundo, buscando reflujos u obstrucciones en las venas principales. Aconsejo evaluar el calzado que usa el sujeto que hemos explorado buscando, asimetrias en el desgaste.

Tras esta primera evaluación se realizará una exploración física de sus extremidades inferiores  con el sujeto en bipedestación, con una buena iluminación , subido sobre un taburete en forma de pedestal de dos eslabones. En primer lugar se evaluara la existencia de edema de tobillo, con el sujeto de espaldas a nosotros, se evalúa la existencia de carga sobre los pies, la existencia de una pie varo o valgus, y observaremos si existe una lordosis compensatoria, trastornos de la estática que se reflejan sobre el sistema venoso. Posteriormente   colocamos  la extremidad a explorar sobre una calza, que nosotros hemos diseñado con capacidad de rotar ( aunque puede utilizarse un ladrillo o un libro), alternativamente el sujeto se explora de frente, perfil y de espaldas toda la extremidad desde la ingle hasta los pies, anotándose las venas que se detectan sobe una plantilla.

En este punto aconsejamos realizar fotografías, a ser posible con luz polarizada ( ver entrada pertinente), de las venas que se observan. Este documento se guarda para posteriormente poder discutir con el sujeto los resultados obtenidos.

Posteriormente realizamos el estudio eco-doppler de las extremidades inferiores, en postura  estática y con provocación externa de flujo, mediante compresión distal o bien realizando las maniobras funcionales (Parana, Mendoza, Balanceo, etc..)  , tal como describimos en otra entrada. Anotamos y dibujamos en una plantilla, el diámetro de las venas que consideramos afectadas y siempre las de los ejes venosos principales para después estudiar el funcionalismo o las anomalías obtenidas (aconsejo dibujarlas con dos colores distintos).

A partir de este punto ya tenemos realizado el diagnóstico del trastorno venoso y podemos planificar el mejor tratamiento terapéutico.

Se explica al sujeto los datos hallados y lo que sugerimos para su corección. Se detallan las ventajas e inconvenientes de las opciones terapéuticas existentes o que se aconsejan aplicar, es aconsejable acompañar estas explicaciones de dibujos, esquemas o figuras, como detallamos en otra entrada . Se proporciona al sujeto toda la información que dispongamos ( mediante folleto escrito) y si cremos que debe esclerosarse , debe  momento proporcionarsele, en este momento,   el documento de Consentimiento Informado , para que pueda leerlo tranquilamente en su casa y firmarlo antes de acudir el día que se realizará la sesión de escleroterapia.

Todos las datos hallados que integran la historia clínica, así como las fotos realizadas, es aconsejable que se mantengan en formato digital.

No olvidemos que cualquier sujeto que visitamos debe firmar previamente un documento de confidencialiad de sus datos personales, para que podamos mantenerlos en formato digital.